SECCIONES DEL BLOG

Dogmas

1 de julio de 2015

A
Río Tinto desde el pico del Cerro Salomón

Subió a una alta cumbre, para sentirse por un día como un ermitaño. Llegar a lo más alto le costó grandes dosis de esfuerzo, sacrificio y valentía, debido a la vertiginosa ladera a la que se enfrentaba. Con la compañía de su bastón de roble fue pasito a pasito subiendo hasta la cima. Una vez allí, casi sin aliento, se sentó en una piedra al filo del infinito y comenzó a cavilar en sus X mandamientos, como las Tablas de la Ley de Moisés (según nos han hecho ver):

      I-  Cuando el mundo gire alrededor de la lógica, dejaré de pregonar que todo es inmoral.
    II-  Cuando no existan guerras, me olvidaré de ser rebelde.
   III- Cuando se encuentre remedio a enfermedades incurables, volveré a creer en la ciencia.
   IV-  Cuando la justicia sea justa con ricos y pobres por igual, confiaré en ella.
     V-  Cuando la amistad y el amor se impongan a las vicisitudes, sentiré que estamos cambiando.
   VI-  Cuando giremos alrededor de la formalidad y la rectitud, pensaré que merece la pena esta vida.
  VII- Cuando vivir sin miedos venza a vivir con miedos, la felicidad me aglutinará.
VIII- Cuando todas las personas sean respetadas, dando igual la religión, la ideología, la cultura, etc a la que pertenezcan, seré un incondicional de la inteligencia humana.
   IX-  Cuando la tranquilidad supera a la incertidumbre, mis sentido se impregnarán de optimismo.
    X- Si pudiera parar el tiempo por unos instantes lo haría, para hacer que se cumplan los IX puntos anteriores.


Tras aquellas horas en su refugio, cuando el día ya tocaba a su fin se dispuso a bajar de la montaña y volver a la cruda realidad…

Carlos Javier Pascual Rodríguez.

Gracias por la foto a José Manuel Fernández López "Pipo".

1 comentarios :

Rafa Sousa dijo...

Preciosa UTOPÍA Carlitos. Un abrazo.